miércoles, 28 de octubre de 2015

Hong Kong para el turista heterodoxo (reedición de publicaciones desde el facebook personal al blog de "Andrés y Antonio de viaje")

Publicado el 6 de septiembre de 2015:

Esta semana hemos seguido con nuestro job hunting, expresión que he aprendido aquí y que me ha encantado por cierto.

Hong Kong para el/la turista, a pesar de ser una gran ciudad, no deja de ofrecer unos pocos sitios que visitar pero no cientos. Estos sitios son suficientes para generarnos la idea de ciudad que podemos fácilmente prever como ciudad de negocios, mezcla entre oriente y occidente, modelo gestado obviamente en el periodo en el que la ciudad era una fructífera colonia británica.

Pero afortunadamente y como esperaba, la búsqueda de trabajo me ha llevado más allá de esos límites, más allá de Causeway Bay en dirección este en la Isla de Hong Kong, y más lejos de Mong Kok en la península de Kowloon. Concretamente el jueves fuimos a la zona de Kowloon Bay a una entrevista en una empresa de selección de personal de educación.

Aunque parezca mentira me encantaría poder vivir en uno de esos apartamentos que tan pequeños se adivinan en las fotos que aquí acompañan, aunque seguro que mayores que nuestra habitación en pleno centro neurálgico de Tsim Sha Tsui. Kowloon Bay está sembrada de torres de viviendas, dejando espacio entre ellas para zonas de recreo, pasadizos elevados para los peatones, y autopistas que se entrecruzan. Como no, existe una parada de metro del inmejorable servicio de MTR, y un centro comercial enorme que hace las veces de acera europea por la que transitar de un lado a otro del barrio de manera inevitable, pero también fresquita.










 Kowloon Bay, el barrio

El mercado de comida fresca y cocinada en las plantas baja y primera del edificio de la biblioteca municipal alberga el secreto y la rutina de la vida de ciudadanos honkoneses. Pocos expatriados por aquí, o al menos yo no vi ninguno. Al final me quedé con las ganas de comer allí. ¿Volveremos? Antonio.



Publicado el 30 de agosto de 2015:

Paseos por Hong Kong en nuestros ratos libres.

Ayer por la noche visitamos el mercado nocturno de Temple Street, una cosa bastante dirigida a los turistas pero con cierta gracia, y sobre todo cerca de casa; iPhones 6 de imitación (por fin los encontramos), ventiladores portátiles a pilas, power banks por y menos, etc., lo que es el producto chino, vamos. Alrededor hay decenas de "restaurantes" para comer cangrejo y marisco, cosa que por ahora no vamos a probar (estamos en economía de guerra).


Entrada al mercado de Temple Street desde Jordan Road

De vuelta a nuestra casa en Tsim Sha Tsui os muestro una foto de nuestra calle y fachada; nos tenemos que conformar con vivir encima de Kat's Beauty Centre, pero no me quejo para nada, todo lo contrario. Estamos encantados.


 Humphreys Avenue en Tsim Sha Tsui

Y hoy por la mañana, despues de visitar brevemente el Hong Kong Heritage Discovery Centre, en el corazón del Kowloon Park, y descubrir cositas que podemos visitar algún fin de semana en el territorio de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, nos hemos paseado por la azotea ajardinada del China Ferry Terminal, todo muy cerca de casa. Desde allí hemos podido ver cómo se siguen construyendo nuevos y mastodónticos edificios de apartamentos, justo a mi derecha, así como una perspectiva diferente del skyline de la isla de Hong Kong, foto donde aparece Andrés. Estas vistas normalmente no son apreciadas por los turistas corrientes, y no por nada, sino porque no vienen por aquí, esto es turismo out of the beaten track.

Un saludo a todxs. Antonio.



domingo, 18 de octubre de 2015

Cuatro años de silencio no son nada


Han pasado cuatro años y ocho meses desde que escribiéramos la última entrada de nuestra vuelta al mundo en este blog, y entonces os contamos la visita que hicimos a Bangkok y nuestros primeros pasos en Bali, concretamente en Nusa Lembongan.

Después deberíamos haberos contado la exploración que hicimos del resto de la isla de Bali y su vecina Lombok, el road trip de 25 días y 7.000 kilómetros totales en furgoneta desde Perth a Darwin recorriendo toda la costa oeste de Australia de sur a norte, el mes de descanso en Melburne donde nos acogió amablemente nuestra querida amiga Cristina, la escala de cuatro días en Auckland, las fantásticas dos semanas que pasamos en Santiago de Chile y la Serena con Nelson, Marcela y Amanda Beatriz, y finalmente la recta final recorriendo el norte de Chile y Atacama, el sur de Perú, Machu Pichu y Titicaca, el altiplano Boliviano, la Paz, Potosí y Sucre, y finalmente la bajada a la cuenca amazónica camino de Santa Cruz de la Sierra desde donde volvimos a Madrid. Es decir, nos dejamos unas cuantas cosas.

Pero lo bueno es que tenemos intención de volver a contar cosas, no aquellas que quedaron sin contar sino cosas nuevas, y es que después de algo más de cuatro años de vuelta en Sevilla, nuevas profesiones, nuevxs y viejxs amigxs, 15M y #SpanishRevolution y muchas cosas más, hemos vuelto a “pegar la cojetá”, y nos hemos plantado en Hong Kong porque queremos vivir aquí o en “sus alrededores”. Y aquí estamos buscándonos la vida dejando muchas cosas atrás, -ninguna de las importantes porque todas esas se quedan con nosotros para siempre-, y esperando aprender mucho de esta nueva etapa llena de incertidumbre y por lo tanto de ganas y esperemos que de mucho aprendizaje.

Dado el cambio de naturaleza de nuestra actividad diaria con respecto a la que teníamos durante la vuelta al mundo las publicaciones tendrán otro carácter, pero aun así hemos creído interesante retomar el blog. Cuando hemos ido a echar un vistazo a las estadísticas de la página cuatro años más tarde nos hemos dado cuenta de que aun recibimos más de 400-500 visitas mensuales, y que en los meses posteriores al viaje llegamos a recibir hasta 1462 visitas al mes. No entiendo de estas cibercifras, no sé si son altas o irrisorias –seguramente esto segundo-, pero sí me dicen que alguien está leyendo nuestras experiencias, y sólo por eso me entran ganas de seguir contando, compartiendo lo que aprendo día a día por el solo hecho de estar en un país y ciudad diferente. 

Antonio.