miércoles, 28 de octubre de 2015

Celebraciones del Mid Autumn Festival en Hong Kong: los dragones de fuego de Tai Hang y Pok Fu Lam Village

(Publicado inicialmente el 8 de octubre de 2015)

El barrio de Tai Hang en la isla de Hong Kong era, en sus inicios, una pequeña aldea de emigrantes Hakka, chinos del norte del país que se asentaron en las provincias del sur allá por el siglo XVII. Sus pobladores eran granjeros y pescadores.

En 1880 uno de sus habitantes mató una serpiente que se adentró en la aldea. -Me imagino que esto era un evento normal por aquel entonces, ya que incluso hoy en día la población de Hong Kong vive en tan sólo el 25% del territorio superurbanizado, y el restante 75% los constituyen selvas, costas y reservas naturales, que esconden infinidad de bichos que viven estupendamente en el clima subtropical y monzónico de la zona-. Pero el cadáver de la serpiente desapareció misteriosamente a la mañana siguiente, hecho que algo tuvo que ver con una plaga que afectó en los días posteriores a la población, provocando la muerte de muchos de sus vecinos. 

Una noche Buddha se apareció en sueños a un anciano del lugar, y para salvar a su población de la maldita plaga le instó a organizar una danza de un dragón de fuego durante el festival de medio otoño. Al igual que ocurre con las apariciones de nuestras vírgenes y santos occidentales el hecho tuvo un resultado milagroso, ya que el azufre que emanó de los miles de palos de incienso del dragón erradicó por completo la enfermedad de la aldea de Tai Hang.

El pasado domingo 27 de septiembre los chinos volvieron a celebrar el festival de medio otoño, coincidiendo con la luna llena del día 15 del octavo mes del calendario chino y, por supuesto, volvieron a “bailar” el dragón de fuego en las calles de Tai Hang. Como se ve en las fotos el dragón de 67 metros y con más de 70.000 palos de incienso era portado por decenas de chavales, y estaba acompañado por un séquito de niñas y adultos con lámparas de papel, típicas del festival de medio otoño, un tambor gigante y una “banda” de gaitas y más percusión; me imagino que lo de ser colonia británica les ha dejado también reminiscencias escocesas.

Pero este no es el único dragón de fuego que baila en la ciudad en esta fecha, sino que al oeste de la isla también se llevaron a cabo ritos y costumbres populares entorno a la bestia. En Pok Fu Lam Village, una barriada construida por los propios vecinos a base de ocupar los espacios levantando casas de obra pero también de madera y chapa, el dragón se paseó por las callejuelas no sin pocas dificultades debido a la estrechez de las mismas; incluso el cuerpo estaba separado de la cabeza, eso sí, siguiéndole bien de cerca, todo ello para que la cabeza pudiera bailar libremente al son de los bombos y platillos que sonaban cada vez que un vecino donaba dinerillos a la “hermandad del dragón” en un sobre rojo. Mucho menos turístico y famoso el dragón de Pok Fu Lam que su compañero en Tai Hang en pleno corazón de la ciudad, pero mucho más popular y entrañable. Como las cofradías de barrio, vamos.

Aquí os dejo unas fotos. Un saludo. Antonio.






Séquito de niñas y adultos portando lámparas de papel en Tai Hang



 La música en Tai Hang era cosa de gaiterxs





 Y por fin la cabeza del dragón de fuego de Tai Hang y su larga cola portada por decenas de hombres



 Mientras en Pok Fu Lam Village lxs vecinxs disfrutan de lo que yo llamaría "la verbena" del Mid Autumn Festival




Lxs vecinxos de Pok Fu Lam Village dan vida a su dragón de fuego



 El dragón visita cada casa de Pok Fu Lam Village para agradecer los donativos





Intuyo que debe ser un orgullo para lxs jóvenes del barrio portar el dragón de fuego en una noche importante como esta



"Entre el dragón y la pared"

Hong Kong para el turista heterodoxo (reedición de publicaciones desde el facebook personal al blog de "Andrés y Antonio de viaje")

Publicado el 6 de septiembre de 2015:

Esta semana hemos seguido con nuestro job hunting, expresión que he aprendido aquí y que me ha encantado por cierto.

Hong Kong para el/la turista, a pesar de ser una gran ciudad, no deja de ofrecer unos pocos sitios que visitar pero no cientos. Estos sitios son suficientes para generarnos la idea de ciudad que podemos fácilmente prever como ciudad de negocios, mezcla entre oriente y occidente, modelo gestado obviamente en el periodo en el que la ciudad era una fructífera colonia británica.

Pero afortunadamente y como esperaba, la búsqueda de trabajo me ha llevado más allá de esos límites, más allá de Causeway Bay en dirección este en la Isla de Hong Kong, y más lejos de Mong Kok en la península de Kowloon. Concretamente el jueves fuimos a la zona de Kowloon Bay a una entrevista en una empresa de selección de personal de educación.

Aunque parezca mentira me encantaría poder vivir en uno de esos apartamentos que tan pequeños se adivinan en las fotos que aquí acompañan, aunque seguro que mayores que nuestra habitación en pleno centro neurálgico de Tsim Sha Tsui. Kowloon Bay está sembrada de torres de viviendas, dejando espacio entre ellas para zonas de recreo, pasadizos elevados para los peatones, y autopistas que se entrecruzan. Como no, existe una parada de metro del inmejorable servicio de MTR, y un centro comercial enorme que hace las veces de acera europea por la que transitar de un lado a otro del barrio de manera inevitable, pero también fresquita.










 Kowloon Bay, el barrio

El mercado de comida fresca y cocinada en las plantas baja y primera del edificio de la biblioteca municipal alberga el secreto y la rutina de la vida de ciudadanos honkoneses. Pocos expatriados por aquí, o al menos yo no vi ninguno. Al final me quedé con las ganas de comer allí. ¿Volveremos? Antonio.



Publicado el 30 de agosto de 2015:

Paseos por Hong Kong en nuestros ratos libres.

Ayer por la noche visitamos el mercado nocturno de Temple Street, una cosa bastante dirigida a los turistas pero con cierta gracia, y sobre todo cerca de casa; iPhones 6 de imitación (por fin los encontramos), ventiladores portátiles a pilas, power banks por y menos, etc., lo que es el producto chino, vamos. Alrededor hay decenas de "restaurantes" para comer cangrejo y marisco, cosa que por ahora no vamos a probar (estamos en economía de guerra).


Entrada al mercado de Temple Street desde Jordan Road

De vuelta a nuestra casa en Tsim Sha Tsui os muestro una foto de nuestra calle y fachada; nos tenemos que conformar con vivir encima de Kat's Beauty Centre, pero no me quejo para nada, todo lo contrario. Estamos encantados.


 Humphreys Avenue en Tsim Sha Tsui

Y hoy por la mañana, despues de visitar brevemente el Hong Kong Heritage Discovery Centre, en el corazón del Kowloon Park, y descubrir cositas que podemos visitar algún fin de semana en el territorio de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, nos hemos paseado por la azotea ajardinada del China Ferry Terminal, todo muy cerca de casa. Desde allí hemos podido ver cómo se siguen construyendo nuevos y mastodónticos edificios de apartamentos, justo a mi derecha, así como una perspectiva diferente del skyline de la isla de Hong Kong, foto donde aparece Andrés. Estas vistas normalmente no son apreciadas por los turistas corrientes, y no por nada, sino porque no vienen por aquí, esto es turismo out of the beaten track.

Un saludo a todxs. Antonio.